La provincia concentra casi la mitad de las exportaciones sojeras del país — 10.400 millones de dólares — y el 85% de lo que sale del país pasa por puertos santafesinos. Los números del campo son récord en volumen. El problema está en el precio.
Santa Fe exportó el año pasado más de 23 millones de toneladas de productos del complejo soja — un 10,9% más que en 2024. En valor, los envíos crecieron apenas 1,6%. La diferencia entre esos dos números cuenta la historia real del campo.
El precio promedio por tonelada exportada desde Santa Fe cayó 8,4% respecto al año anterior. Más volumen, menos plata por tonelada.
India desplazó a China como principal destino. Concentró el 58,6% de los envíos santafesinos — fundamentalmente aceites y grasas. China, segundo destino, compró mayoritariamente poroto sin procesar.
Los puertos del Gran Rosario — San Lorenzo con el 67,2% del valor nacional y Rosario con el 18,4% — son el desemboque de toda la cadena. El poroto que se produce en General López, en la zona de influencia de Rufino y del corredor de la RN33, llega ahí antes de cruzar el Atlántico.
El productor de la zona de Rufino tuvo en 2025 un año de mayor volumen y menor ingreso por tonelada. Más cantidad en el mercado global tiende a bajar el precio unitario. Y cuando el precio promedio cae 8,4%, el campo trabaja más para cobrar lo mismo.
El 86% de lo que exporta Santa Fe en soja son harinas, pellets y aceites — manufacturas, no poroto crudo. Ese valor se transforma en los complejos industriales del Gran Rosario, no en General López. El corredor de la RN33 provee la materia prima; la industria de la hidrovía se queda con el mayor valor del proceso.
El biodiésel cayó 15,2% en valor y 21% en volumen. Es el segmento que más perdió en toda la cadena.
La pregunta que el número no responde: ¿cuánto de esos 10.400 millones exportados desde Santa Fe queda en el departamento General López?
Fuente: IPEC, Complejo exportador de soja. Año 2025. Abril 2026.